- Que la película sea realmente divertida en las escenas en las que se busca la hilaridad del espectador.
- Que los zombis, pese a la risas, nos resulten terroríficos.
El primer punto parece evidente, pues sin él la comedia será un descalabro total, pero el segundo resulta fundamental para lograr ese
contrapunto perfecto entre sonrisas y angustia, equilibrio difícil que solo alcanzan ciertas
obras maestras de la
zombedy como
Shaun of the Dead o
Fido, ambas de relativamente reciente factura.
Lo que hace que ambas resulten magistrales para el aficionado es esa mixtura entre bromas muy reconocibles relativas al género zombi habitual y que los muertos vivientes de ambas películas resultan espeluznantes, mucho más que un centenar de películas de zombis que supuestamente pretenden aterrorizarnos y no consiguen más que pensemos que son otra que añadir a la larga lista de bodrios zombi que llevamos escrita a fuego en nuestras meninges.
Bajo estos dos parámetros, podemos juzgar cada una de las películas que se inscriban en este subgénero
y determinar su calidad, si se trata de una obra excepcional, de una más que olvidar cuanto antes o una quizá de la que sólo rescatar algunas escenas.

¿Cuándo se acuña el término zombedy y por qué? A la primera pregunta no resulta fácil contestar de una manera muy exacta. La primera vez que lo vi usar fue para referirse a Shaun of the Dead, si no recuerdo mal, de modo que podríamos establecer el año 2004 como la fecha de origen aproximada. La razón de su creación viene supeditada por la resurrección del género zombi que se dio en esos años. Películas como 28 days later o Resident Evil (ambas de 2002) fueron el mascarón de proa que provocó que Zack Snyder pudiera hacer su remake de Dawn of the Dead (2004), película que terminó de convencer a la industria cinematográfica de que los zombis vendían de nuevo y de qué manera. Dado que los zombis volvían a estar de moda, casi incluso más que en la dorada época de los años 70 y 80, si se quería hacer una comedia con zombis, resultaba mucho más llamativo y atractivo denominarla zombedy que decir simplemente que se trata de una «comedia de horror». Cuestión de mercadotecnia, tan sólo se trata de eso.

¿Cuál fue la primera zombedy? Esta pregunta tampoco tiene una respuesta fácil. Pese a que muchas películas de zombis de la época dorada antes referida nos provocaran más risas que espanto, como
Apocalipsis Canibal o
Nueva York bajo el terror de los zombis, dado que su intención primera era causarnos pánico, no pueden considerarse
zombedys en sentido estricto. Por tanto, quizá
podríamos considerar como la primera zombedy a la estupenda película que dirigiera
Dan O'Bannon en 1985:
The Return of the Living Dead. Divierte y espanta a partes iguales, al igual que la secuela a la que dio lugar tres años después.
PRÓXIMOS ESTRENOS DE ZOMBEDYS
Zombieland
Fabulosa comedia romántica postapocalíptica con muertos vivientes. Básicamente es una película de «chico busca chica» sólo que enmarcada en un mundo por el que ya casi sólo caminan los zombis. Curiosa transposición de Quijote y Sancho Panza, cambiando La Mancha por los Estados Unidos de Zombieland. Impagables consejos de supervivencia apocalíptica, hilarantes escenas y zombis terroríficos cuando tienen que serlo. Apoteósico cameo de Bill Murray (que recibió el Hare krishna de oro al Mejor Papel de Reparto en el pasado festival de Sitges 09).
Cumple los dos parámetros necesarios para alzarse como una estupenda zombedy.
The Revenant
Interesante comedia en la que dos muchachos aprovechan su transformación en muertos vivientes para desfacer entuertos y acosar a las fuerzas del crimen, también un poco en la línea de don Quijote de La Mancha. Imaginativa y divertida. Se alzó con el Hare krishna de oro a la Mejor Cabeza Parlante con Vibrador en Sitges 09.
Cumple el primero de los parámetros, aunque no así el segundo, dado que los zombis son los protagonistas.
Wasting Away
Fabulosa y sumamente imaginativa comedia en la que los zombis vuelven a ser los protagonistas del filme, unos jóvenes que ingieren por error un helado contaminado por un virus zombificador. Una vez que están transformados, la película deja de ser en blanco y negro, y se llena de vivos colores, pero ni ellos ni el espectador notan ninguna diferencia. Tan sólo cuando se encuentren con otras personas y las escuchen a más revoluciones de lo normal y vean que corren como si fueran el correcaminos (literalmente como el correcaminos), se percatarán de que algo no marcha bien. Es entonces cuando el espectador descubre qué sucede, pues la imagen vuelve a ser en blanco y negro y vemos cómo los muchachos, transformados en terribles zombis, se aproximan a otras personas profiriendo terroríficos gemidos. Plagada de desternillantes escenas que contraponen la visión de los muchachos convertidos en zombis con la del resto de personas con que se cruzan. Resulta curioso comprobar que un ser humano en avanzado estado de embriaguez puede llegar a comunicarse efectivamente con un zombi, dada la lentitud del habla y la comprensión propia de alguien alcoholizado. Se alzó con el Hare krishna de oro Zombies Are People Too en Sitges 09.
Cumple el primero de los parámetros, pero no el segundo, aunque se lo perdonamos por su derroche de imaginación en la puesta en escena.
Doghouse
Misógina comedia británica en la que unos amigos que pretendían pasar todos juntos un fin de semana alejados de sus novias, esposas, amantes y dedicarlo al noble arte de beber hasta caer inconscientes, se ven obligados a luchar para sobrevivir contra todas las mujeres del pueblo al que habían ido a emborracharse, aparentemente infectadas por un extraño virus que las muta en horripilantes asesinas de aspecto demacrado y zombi. Las mujeres no sólo les amargan la vida, ¡ahora quieren arrebatársela! Resulta sumamente entretenida y divertida y algunas de las zombis dan cierto pánico, aunque sin exagerar. Se llevó el Hare krishna de oro al Grupo de Supervivientes Mejor Avenido en Sitges 09, algo poco habitual en las películas de zombis.
Cumple el primer parámetro y el segundo lo aprueba por los pelos.