Howard Ford, co-director junto a su hermano Jon de The Dead, una gran promesa del cine zombi, ha sido entrevistado recientemente por Bloody Disgusting. ¡Y lo que dice aumenta, si cabe, mis ganas de ver esta película!
A continuación os entresaco las ideas fundamentales de la misma (finalmente, he resultado tan interesante toda ella, que es casi más una traducción que otra cosa), al tiempo que os dejo las últimas imágenes que han salido a la luz.
Resulta que
en su adolescencia alucinaron con películas como Dawn of the Dead, la saga de Evil Dead o No se debe profanar el sueño de los muertos, y llegaron a la conclusión de que debían rodar una película de zombis cuanto antes. De hecho, afirma, y se me llenan los ojos de lágrimas al leerlo, que
este motivo es el único que les llevó a hacer cine. Dado que no han contado con los medios para realizar esta prometida película de zombis, han tenido que esperar largos años para ver su sueño realizado.
No desean que su película sea un conglomerado de tópicos extraídos de los clásicos del género, quieren que su película esté a la altura de éstos, hombro con hombro con ellos.
Tras una larga experiencia en el mundo de la publicidad, en la que han realizado anuncios de casi cualquier cosa, desde cerveza Guinness hasta condones,
llegaron a la conclusión de que era el momento idóneo, imagino que no sólo por la experiencia adquirida, sino también por el momento álgido que el género está experimentando.
El motivo de
rodar en África viene supeditado a que ambos habían rodado muchos anuncios en éste continente, pero fundamentalmente se debe a que quieren ofrecer algo nuevo al público.
Basta ya de tanto apocalipsis urbano en Los Ángeles, Pittsburgh o Londres. ¿Cuantas veces hemos visto a los supervivientes refugiados en edificios, granjas o lugares similares? Ellos
pretenden ofrecernos una road movie por África que resulte hermosa, realista y terrorífica. Se mantienen apegados al
zombi clásico de Romero y Fulci, el lento que, llegado el momento, puede reaccionar rápidamente en las distancias cortas, el de la mirada perdida y el avance inexorable,
el que dota de suspense una trama y no la convierte en un tiroteo sin freno y sin sentido. Quieren conseguir
una película dura, brutal, pero con un sentido realista del terror, una película inteligente para un público adulto.
A la pregunta de
a qué películas se asemeja su filme, Howard hace referencia, a parte de películas de
Romero y
Fulci, a la maravillosa
Apocalipsis Caníbal de Bruno Mattei, a la que tantas veces hemos dicho desde zombiblogia que recuerda su planteamiento. ¡Sólo el planteamiento, ojo! Que la película de Mattei es imprescindible exclusivamente por la hilaridad que suscita. A la comparación, que desde aquí hemos hecho también, con el
Resident Evil 5, Howard declara que
el guión comenzaron a escribirlo a mediados de los años ochenta. Resulta gracioso, recuerda Howard, que
alguien les dijo que su película parecía una mezcla entre Dawn of the Dead y Hotel Ruanda.
En lo que respecta a
las localizaciones, Howard dice que
una de sus mayores pretensiones era crear un punto de vista único en las películas de zombis. Con este fin, no hicieron lo que suelen hacer otros realizadores que ruedan en África que es irse a Sudáfrica, donde pueden contar con interesantes exteriores, amén de unos hotelazos de lujo. Ellos se han ido a rodar, aparte de al Sahara, a
lugares de Sierra Leona, por ejemplo,
totalmente desconocidos por las retinas occidentales. Lo que también les ha ocasionado no pocos problemas con las milicias locales (parte del dinero de la producción se iba en
sobornos para poder seguir viaje de una localización a otra). También recuerda el desagradable
atraco a punta de machete que sufrió en la capital de Burkina Faso, donde le robaron todo el dinero en metálico, sus tarjetas de crédito, su carnet de conducir, ¡todo! De hecho, poco después tuvo muchos problemas por conducir sin carnet. En otras ocasiones, en vez de un machete,
eran armas de fuego las que se interponían en su camino, o la malaria, que estuvo a punto de costarle la vida a
Rob Freeman, el actor principal, que
pasó dos semanas el el hospital. Parece que finalmente todos cayeron enfermos, lo que no es de extrañar, dado que recuerda que
rodaban en aldeas reales donde los aldeanos guardaban en vasijas de barro los cadáveres de sus seres queridos.
Con el fin de dar verosimilitud a la película,
todo el vudú que se practica en ella está llevado a cabo por auténticos hechiceros y los rituales son reales. No entendían lo que los hechiceros decían, sólo les dijeron que aquello era poderoso y muy muy real.
Relata que se toparon con algunas personas que afirmaban ser antropófagas, aunque sólo si se trataba de cadáveres (vamos, que no mataban para comer) que no estuvieran en estado de descomposición. Uno de estos antropófagos andaba cerca del set de rodaje cuando se filmaban algunas escenas de muertos vivientes dándose un festín con las tripas de alguien, y les dijo que aquello era un espectáculo impresionante y muy bien realizado.
Howard pidió a su intérprete que le preguntara si había comido alguna vez carne de «hombre blanco», a lo que el antropófago respondió que no, pero que le encantaría hacerlo si tenía la oportunidad, al tiempo que contaba un chiste local mientras le observaba de arriba abajo. Para colmo de males, oscurecía y estaban en mitad de ninguna parte... Según cuenta, hay tanto horror en el rodaje de
The Dead que ya está escribiendo un libro al respecto. ¡Queremos ver el
making of, por Dios!
El uso del zombi lento clásico toma un cariz realmente interesante en esta película. Dado que los supervivientes se encuentran en medio de un vasto continente completamente rodeados de la amenaza no-muerta, donde necesitas mucha agua y alimentos para poder recorrer esa enorme distancia que te separa de la supuesta seguridad al final del camino, y donde has de pararte a dormir en medio de la nada, sin sitio donde guarecerte.
No me negaréis que un puñado de zombis lentos, en plena noche y en mitad de la sabana, mientras tratas de descansar tus doloridas piernas y llevarte algo al estómago, no es una amenaza más que suficiente y terriblemente inquietante.
En cuanto a la pregunta de si ofrecen un origen conocido para el alzamiento de los muertos, responde de la mejor manera imaginable, lo cual aumenta mis ganas por hincarle el diente infeccioso a esta película:
«para nosotros lo importante no es por qué se levantan los muertos, sino cómo se enfrentan los vivos con esa situación».
Y si The Dead satisface a los fans del género zombi (a mí esta entrevista ya me ha satisfecho más que de sobra),
prometen realizar una película con mayor presupuesto que sea el bombazo zombi de los últimos años. ¡Hermanos Ford, cuentan con mi apoyo incondicional!
En resumidas cuentas, amigos milenaristas, parece que
The Dead será una película de zombis muy realista, no un mata-mata sin sentido, rodada por un
equipo muy profesional, con excelentes medios y, sobre todo,
por un par de directores adictos al género de los muertos vivientes. ¿Qué más podemos pedir?
Peliculón asegurado.
Os enlazo los
artículos anteriores de zombiblogia en los que hemos hablado de
The Dead, donde podréis ver los dos trailers que han salido a la luz hasta la fecha:
(1) y
(2).