
Ya os decía yo que eso de (mal)criar al ganado no nos iba a traer nada bueno. ¡Sólo verduritas! Que son más seguras, a no ser que las riegues con el agua de un pozo donde haya caído recientemente un meteorito o se trate de desmedidas berenjenas interespaciales. Alimentémonos, en la medida de nuestras posibilidades, solo de productos vegetales cultivadas orgánicamente en tu comarca, a no ser que seas natural de Innsmouth, claro...
Pero pongámonos serios, que la ocasión lo requiere. El caso que destapó la alarma del brote de gripe porcina fue el de un ciudadano canadiense que volvió de sus vacaciones en México con todos los síntomas. Fue el gobierno de este país quien alertó a las autoridades de México (parece evidente que México y España comparten una genética común, pues esto es un ejemplo característico de la monumental cagada typical spanish).
Es posible que los datos que aporte ahora en cuanto a afectados y víctimas estén desfasados. Es el problema de no ver nunca la televisión. Si me entero de algo es a través del blog de algún amigo o de mis frecuentes búsquedas de información en la red.
Hasta el momento han fallecido unas 150 personas en México. La causa que se aduce para explicar que solo haya habido casos mortales en México ha sido la tardía detección de la epidemia. ¿Algún responsable que quiera entregar su cabeza en bandeja de plata a los familiares de los finados? Los colegios cerrados en todo el país, máscaras en los rostros, la espada de Damocles pendiendo de las cabezas de todos, absentismo laboral, aglomeración en los centros sanitarios...
Estados Unidos es, después de México, el país más afectado, con 44 casos: 28 en Nueva York, once en California, dos en Kansas, dos en Texas y uno en Ohio. El Gobierno ha declarado la situación de «emergencia de salud pública», ha anunciado la secretaria de Estado de Seguridad Nacional, Jannet Napolitano, en una comparecencia ante los medios en la Casa Blanca.
Guatemala, el Salvador y Nicaragua declararon el pasado viernes la alerta sanitaria por el brote de gripe. Panamá adoptó un día después medidas similares, reforzando la vigilancia sanitaria en aeropuertos, puertos y fronteras terrestres. También se ha intensificado la vigilancia sobre cerdos, aves y bovinos, entre otras medidas.
¿Y España? En mi país, veinte personas que acaban de regresar de vacaciones presentan ya los síntomas y están siendo observadas en diferentes hospitales; de momento, sólo hay una persona diagnosticada. Se trata de un joven de 23 años que está siendo tratado en el Hospital de Almansa. Las autoridades españolas y europeas están recomendando no viajar a México ni a Estados Unidos y las agencias de viajes ya han previsto devolver el importe de los billetes. Acabo de enterarme por un compañero de que hay otro caso más diagnosticado en España.
Por su parte, en algunos aeropuertos asiáticos, Japón, Indonesia, y otros, se están ya instalando los primeros escáner térmicos ya que consideran, por experiencia, que este tipo de virus se propaga fácilmente y no se podrá contener de forma inmediata.
Si queréis tener una idea bastante más aproximada de la evolución de la gripe porcina, CONSULTAD ESTE MAPA. Allí se están poniendo marquitas de colores en las localizaciones donde se han diagnosticado casos de infectados de H1N1. Resulta bastante aterrador. Las marcas moradas son casos confirmados o probables, las rosas son de sospecha y las amarillas las que se han demostrado no tener que ver con el virus. Los fallecimientos son marcas sin punto en el centro.
Los síntomas son fiebre superior a 39 grados que se manifiesta de forma repentina, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y de las articulaciones, irritación de los ojos y flujo nasal.
Os copio y pego una pequeña crónica de primera mano de nuestro querido amigo Big Daddy (aka Garrison), residente en Chihuahua:
Acá el gobierno está dejando caer la información a cuentagotas y de ser 20 las víctimas mortales, de unos pocos días para acá se convirtieron en 100, sólo en el Distritio Federal, que estadísticamente hablando, en una ciudad de 20 millones de personas, pues es casi nada. Lo que me hace sospechar que haya más casos que el gobierno no quiera informar en pos del "no pasa nada". La presidencia le está invirtiendo fuertemente en publicidad en medios para alertar a la población y en menos de una semana pasamos a paro nacional en escuelas de todos los niveles, se suspendieron festejos, ferias, espectáculos, vida nocturna y cualquier evento social/cultural/religioso que contemple el congregar a muchas personas. Todo esto hasta mayo 6, esperemos. Se supone que en algunos centros de trabajo están dejando descansar a las personas que se encuentran con algún grado de gripe y ya sabrás que las farmacias están haciendo la venta del año con atigripales y otros fármacos para "evitar" contagios, esto último me dio escalofríos, ya ves cómo comenzó el AZ en el libro de Brooks y que vendían la "cura milagrosa" que no sirvió para nada jeje!Espeluznante relato el de nuestro amigo Big Daddy (¡no salgáis del búnker, amigo, si acaso, a recoger algún tomate del huerto!), sobre todo en los paralelismos que establece entre la situación actual de su país y las películas o series apocalípticas a las que estamos tan acostumbrados.
En Chihuahua, los medios comenzaron a (mal)informar que ya había brotes en las ciudades de Chihuahua capital, Cd. Juárez y Casas Grandes por aquello que se descubrió una cepa en el Estado de Texas, EEUU y ya la histeria aquí estuvo a punto de desatarse. En fin, que han sido unos días extraños, un sentimiento raro flota en el ambiente, es una mezcla de miedo, incertidumbre y el querer hacer la vida cotidiana como antes, pero ahí están los medios, machacándote día y noche a tal grado que la crisis económica global ha sido desbancada por esta emergencia nacional, es más , ni siquiera el temblor que hace poco sucedió en el D.F. de 6 grados ocupó primeras planas. En fin.
Yo no paro de pensar en la ministra de Sanidad de Survivors, magnífica serie apocalíptica de hace unos meses de la BBC (remake de la serie homónima de Terry Nation de los años setenta). ¿Hasta qué punto el gobierno transmite la verdad en casos como éste? ¿Cómo diferenciar entonces, si partimos de la idea de que nos ocultarán la verdad, una enfermedad peligrosa pero transitoria de una que escapará a cualquier intento que se haga por ponerla bajo control? Uno se asusta un poco meditando estas cosas.
También cabe destacar lo que menciona acerca de los que se están forrando el riñón, los que están haciendo el negocio del siglo, vendiendo mascarillas y vacunas para la gripe a manos llenas. Los que se aprovechan del miedo de los demás son aún peores que el motivo de ese miedo, son la auténtica peste porcina.
¿Qué hacer para evitar el contagio? Nada de besos ni arrumacos (¡quietud en las apetencias, amigos!), no automedicarse, lavarse compulsivamente las manos, evitar los lugares y los transportes públicos (entrar en un autobús debe ser como bajar a los sótanos del edificio del principio de Dawn of the Dead desarmado y con los pantalones bajados hasta los tobillos). Aquí os copio y pego un decálogo a tener en cuenta:
Si queréis información acerca de si las vacunas antigripales y demás zarandajas sirven o no para algo, no dejéis de visitar este enlace.
- Mantenerse alejados de las personas que tengan infección respiratoria
- No saludar con besos ni dando la mano
- No compartir alimentos, vasos o cubiertos
- Ventilar y permitir la entrada del sol en la casa, las oficinas y en todos los lugares cerrados
- Mantener limpias las cubiertas de cocina y baño, utensilios, así como juguetes, teléfonos u objetos de uso común
- En caso de presentar un cuadro de fiebre alta de manera repentina, tos, dolor de cabeza, muscular y de articulaciones, se deberá de acudir de inmediato a su médico o a su unidad de salud
- Abrigarse y evitar cambios bruscos de temperatura
- Comer frutas y verduras ricas en vitaminas A y C (zanahoria, papaya, guayaba, naranja, mandarina, lima, limón y piña)
- Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón
- Evitar exposición a contaminantes ambientales
- No fumar en lugares cerrados ni cerca de niños, ancianos o enfermos
- Acudir al médico inmediatamente si se presentan los síntomas
Está claro que la superpoblación y el maltrato que le damos a nuestro planeta no pasa desapercibido para la la Naturaleza, Dios, Gaia o como queráis denominarlo. Llegará el día en que seamos borrados de la faz de la Tierra como si fueramos unas malas hierbas, una plaga. La verdadera plaga puede que sea la humanidad misma...
Permitidme que termine este artículo citando al bueno de Albert Camus:
Las plagas, en efecto, son una cosa común pero es difícil creer en las plagas cuando las ve uno caer sobre su cabeza. Ha habido en el mundo tantas pestes como guerras y sin embargo, pestes y guerras cogen a las gentes siempre desprevenidas. El doctor Rieux estaba desprevenido como lo estaban nuestros ciudadanos y por esto hay que comprender sus dudas. Por esto hay que comprender también que se callara, indeciso entre la inquietud y la confianza. Cuando estalla una guerra las gentes se dicen: "Esto no puede durar, es demasiado estúpido." Y sin duda una guerra es evidentemente demasiado estúpida, pero eso no impide que dure. La estupidez insiste siempre, uno se daría cuenta de ello si uno no pensara siempre en sí mismo. Nuestros conciudadanos, a este respecto, eran como todo el mundo; pensaban en ellos mismos; dicho de otro modo, eran humanidad: no creían en las plagas. La plaga no está hecha a la medida del hombre, por lo tanto el hombre se dice que la plaga es irreal, es un mal sueño que tiene que pasar. Pero no siempre pasa, y de mal sueño en mal sueño son los hombres los que pasan, y los humanistas en primer lugar, porque no han tomado precauciones. Nuestros conciudadanos no eran más culpables que otros, se olvidaban de ser modestos, eso es todo, y pensaban que todavía todo era posible para ellos, lo cual daba por supuesto que las plagas eran imposibles. Continuaban haciendo negocios, planeando viajes y teniendo opiniones. ¿Cómo hubieran podido pensar en la peste que suprime el porvenir, los desplazamientos y las discusiones? Se creían libres y nadie será libre mientras haya plagas.
Albert Camus, La peste


































